Hasta enero de 2026, las compañías deben reportar si contratan personas con discapacidad o si optan por donaciones como medida alternativa
¿Qué pasó?
Las empresas en Chile que tienen 100 o más trabajadores deben informar a la Dirección del Trabajo cómo están cumpliendo la Ley de Inclusión Laboral.
La norma exige que al menos el 1% de la dotación esté compuesta por personas con discapacidad o beneficiarias de pensión de invalidez. Si no pueden cumplir con esa contratación directa, la ley permite una alternativa, realizar donaciones a fundaciones que trabajen en inclusión laboral.
¿Por qué es importante?
Porque esta ley no es solo un trámite administrativo, busca abrir más oportunidades laborales a un grupo históricamente excluido.
En Chile viven más de 2,7 millones de personas con discapacidad, pero menos del 40% participa del mercado laboral formal. La Ley de Inclusión intenta reducir esa brecha y empujar a las empresas a hacerse parte de la solución.
Es como cuando una regla existe para nivelar la cancha, no para castigar, sino para que todos tengan opción de jugar.
¿A quién afecta?
A todas las empresas con 100 o más trabajadores, tanto del sector público como privado.
También impacta directamente a las personas con discapacidad, ya que define cómo se generan oportunidades reales de acceso al trabajo y a una vida más autónoma.
¿Qué opciones tienen las empresas?
La ley establece dos caminos claros:
Contratar directamente a personas con discapacidad hasta completar el 1% de su dotación.
O, si existen razones fundadas que lo impidan, optar por una medida subsidiaria, que consiste en hacer donaciones a proyectos de inclusión laboral.
Estas donaciones deben ir a asociaciones, corporaciones o fundaciones inscritas en el Registro del Banco de Proyectos del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
¿Cuánto deben donar si no cumplen?
Por cada trabajador que falte para cumplir la cuota del 1%, la empresa debe donar el equivalente a 24 ingresos mínimos mensuales durante el año.
El monto final depende del tamaño de la empresa y de cuántas personas con discapacidad le falten para llegar al mínimo exigido por la ley.
¿Qué dicen desde el mundo de la inclusión?
Rodrigo Moreno, presidente de Fundación SOFAN, explica que cumplir la ley no debería verse como un acto de caridad.
Según señala, la inclusión laboral real implica formación, acompañamiento y sostenibilidad en el tiempo, fortaleciendo la autonomía y la autodeterminación de las personas con discapacidad.
Su mensaje a las empresas es claro, cumplir la ley es garantizar derechos. La ley habla de un 1%, pero el desafío es tener un compromiso del 100%.
Datos clave
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La Ley de Inclusión Laboral cumple 7 años en Chile
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Aplica a empresas con 100 o más trabajadores
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Exige 1% de contratación de personas con discapacidad
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Alternativa, donaciones a programas de inclusión
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Plazo de información vigente hasta enero de 2026
En buen chileno
Si tu empresa es grande, no basta con decir “no pude”. O contratas personas con discapacidad o aportas recursos reales para que otros programas lo hagan.
La idea no es cumplir por cumplir, sino empujar un cambio concreto en cómo se integra a más personas al mundo laboral.

